Antes de nada, decir que me ha resultado muy fácil la comunicación con mi grupo, muestra de ello es el grupo que teníamos que hacer en FriendFeed, por lo que dejo el enlace al hilo de discusión del grupo, en el que aparecen vídeos y diversos documentos que nos fuimos enseñando para dar el visto bueno a la hora de incluirlos en otros documentos como las wikis, etc...
Éste es el enlace.
O el hilo de la página del wiki donde discutíamos las diferentes ideas de que podía tratar.
Voy a poner un ejemplo de una de las páginas wikis que he realizado, en la que decidimos tratar temas sobre deportes, y entre unos y otros me tocó hablar del golf.
Otra de las cosas que me gustaría destacar, es uno de los documentos en los que me apoyé para tratar el tema de a favor/en contra de la Web 2.0. Es un documento de Scribd.
Informe Entorno Web 2.0
Por último, reseñar una entrada de blog que hice hace un tiempo, en la que hablaba de Silverlight, el "flash de Microsoft", y de diversas tecnologías que emplear para realizar contenido multimedia, muy curioso entre ellos el "Deep Zoom Composer". Os pongo de nuevo el ejemplo del Hard Rock Cafe.
martes, 25 de mayo de 2010
ePortfolio. Reflexión
Personalmente, creo que la información es poder. Y la Web 2.0 es la mejor herramienta que existe hoy en día para obtener información. Ésta nos permite enriquecernos como personas siempre que sepamos utilizarla para ello. Y es que como ya se ha tratado anteriormente, la Web 2.0 es un arma de doble filo y naturalmente puede volverse en nuestra contra si nos equivocamos en el concepto a la que está orientada la Web 2.0.
Antes, la Web tal y como la conocíamos estaba orientada a un usuario pasivo, el cual no podía participar. La Web 2.0 supuso una revolución justamente por eso, nos permitió a los usuarios participar en la Web y definir los contenidos que nosotros quisiéramos consumir.
Estos contenidos hoy en día son muy amplios, van desde música con la reciente aparición de Spotify hasta blogs, altamente consultados para casi cualquier cosa, pasando por vídeos con Youtube o fotos con Flickr.
Pero la Web 2.0 no es sólo eso. La Web 2.0 es comunicación con otros usuarios de cualquier otra parte del mundo, es compartir nuestros conocimientos y ponerlos al servicio de los demás. En definitiva, la Web 2.0 es conocimiento.
Hoy día, en cualquier parte disponemos de Internet, requisito indispensable para ser participe del conocimiento de la Web 2.0. Por lo que podemos consumir su contenido de una forma muy dinámica, sin resquisitos técnicos más allá de un ordenador con un navegador, cosa que todo el mundo dispone de ello.
¿Quién no estaba realizando un trabajo para el colegio o la universidad y ha buscado algo en Google para adquirir conocimiento de algún tipo y emplearlo en él? ¿Quién no ha buscado algún vídeo en Youtube para reirse un rato con sus amigos? Y es que la Web 2.0 es conocimiento y diversidad.
La Web 2.0 en las universidades aún no está siendo empleada más que mínimamente, todavía no se aprovecha toda su capacidad. Por ejemplo en mi universidad, la Universidad Pública de Navarra (UPNA), hasta este último curso, lo único que había era un portal en el que el profesor de la asignatura de turno ponía a disposición de los alumnos lo necesario para seguirla adecuadamente. Es decir, el usuario sólo consumía contenidos (Web 1.0)
Este año se ha implantado algo más moderno, más Web 2.0. Se trata de MiAulario, que es una plataforma de enseñanza, aprendizaje y colaboración virtuales. Incluye herramientas que potencian de forma online el trabajo cooperativo y la comunicación entre sus usuarios. Digo comunicación entre usuarios, porque no sólo incluye a los alumnos, sino también a los profesores y demás personas que intervienen en el día a día de la universidad.
Entre las características más destacables encontramos la posibilidad de crear sitios web donde publicar nuestros contenidos, una biblioteca donde compartir documentos, crear wikis, chatear con los compañeros, crear nuestro propio blog, crear ejercicios que los alumnos del curso resolverán, etc...
Como dice el dicho: "renovarse o morir". Me parece que es un buen punto de partida y creo que las universidades deben seguir esa línea de renovación. Tienen que ponerse al día al igual que lo hace cada individuo, pues Internet es el presente, pero sobre todo es el futuro.
Da la casualidad que este mismo año, he realizado prácticas en una empresa de Navarra, durante las cuales he realizado mi Proyecto de Fin de Carrera (PFC). Dicha empresa, dispone de una intranet que les permite comunicarse mediante eventos o compartir archivos entre las personas que la componen. Pero además, el departamento en el que me encontraba, disponían de un blog en el que iban escribiendo sobre temas relacionados con nuestras actividades. Este es el blog y si queréis ver de qué trata mi proyecto podéis echarle un vistazo aquí.
Esto me beneficia particularmente a mí, ya que siendo un blog visitado por otras empresas e interesados, pueden ver mi trabajo, y quién sabe, un día servirme de cara a encontrar un trabajo. Es una forma de promocionarme en el mundo laboral que de otra forma habría pasado desapercibido, dado que los PFC normalmente se quedan perdidos entre otros muchos en la biblioteca de la universidad. De esta forma, tengo una forma de demostrarle a alguien que es lo qué he hecho y así tener una idea de lo que sé hacer.
Todo ello mediante una simple entrada de un blog.
Hace ya un par de años que los de mi promoción celebramos nuestra diplomatura, y entre los discursos de los distintos profesores, me quedé con una frase que dijo nuestro coordinador: "Un ingeniero nunca en la vida deja de estudiar". Y cada día que pasa voy dándome cuenta que tenía razón.
Sobre todo en mi carrera, Informática, todo el mundo sabe lo rápido que evolucionan las nuevas tecnologías, por ejemplo respecto a las nuevas versiones de las diferentes herramientas de programación, cambian constantemente.
En el caso de mi proyecto, tuve que resolver ciertas dudas escribiendo a gente en sus blogs, expertos en diferentes herramientas de programación o plataformas Web, que de otra forma no habría sabido resolver y además en períodos de tiempo muy cortos que no me dejaban parado.
Todo esto de la Web 2.0 me lleva a pensar en el proceso de digitalización que estamos viendo. Los libros en papel tienden a desaparecer (ya en las universidades la gran mayoría de las asignaturas funcionan con presentaciones de PowerPoint o PDF), al principio costará un poco que la gente se acostumbre a ello, sobre todo en los libros de lectura, pero tarde o temprano ocurrirá sin que nos demos cuenta de ello.
Antes, la Web tal y como la conocíamos estaba orientada a un usuario pasivo, el cual no podía participar. La Web 2.0 supuso una revolución justamente por eso, nos permitió a los usuarios participar en la Web y definir los contenidos que nosotros quisiéramos consumir.
Estos contenidos hoy en día son muy amplios, van desde música con la reciente aparición de Spotify hasta blogs, altamente consultados para casi cualquier cosa, pasando por vídeos con Youtube o fotos con Flickr.
Pero la Web 2.0 no es sólo eso. La Web 2.0 es comunicación con otros usuarios de cualquier otra parte del mundo, es compartir nuestros conocimientos y ponerlos al servicio de los demás. En definitiva, la Web 2.0 es conocimiento.
Hoy día, en cualquier parte disponemos de Internet, requisito indispensable para ser participe del conocimiento de la Web 2.0. Por lo que podemos consumir su contenido de una forma muy dinámica, sin resquisitos técnicos más allá de un ordenador con un navegador, cosa que todo el mundo dispone de ello.
¿Quién no estaba realizando un trabajo para el colegio o la universidad y ha buscado algo en Google para adquirir conocimiento de algún tipo y emplearlo en él? ¿Quién no ha buscado algún vídeo en Youtube para reirse un rato con sus amigos? Y es que la Web 2.0 es conocimiento y diversidad.
La Web 2.0 en las universidades aún no está siendo empleada más que mínimamente, todavía no se aprovecha toda su capacidad. Por ejemplo en mi universidad, la Universidad Pública de Navarra (UPNA), hasta este último curso, lo único que había era un portal en el que el profesor de la asignatura de turno ponía a disposición de los alumnos lo necesario para seguirla adecuadamente. Es decir, el usuario sólo consumía contenidos (Web 1.0)
Este año se ha implantado algo más moderno, más Web 2.0. Se trata de MiAulario, que es una plataforma de enseñanza, aprendizaje y colaboración virtuales. Incluye herramientas que potencian de forma online el trabajo cooperativo y la comunicación entre sus usuarios. Digo comunicación entre usuarios, porque no sólo incluye a los alumnos, sino también a los profesores y demás personas que intervienen en el día a día de la universidad.
Entre las características más destacables encontramos la posibilidad de crear sitios web donde publicar nuestros contenidos, una biblioteca donde compartir documentos, crear wikis, chatear con los compañeros, crear nuestro propio blog, crear ejercicios que los alumnos del curso resolverán, etc...
Como dice el dicho: "renovarse o morir". Me parece que es un buen punto de partida y creo que las universidades deben seguir esa línea de renovación. Tienen que ponerse al día al igual que lo hace cada individuo, pues Internet es el presente, pero sobre todo es el futuro.
Da la casualidad que este mismo año, he realizado prácticas en una empresa de Navarra, durante las cuales he realizado mi Proyecto de Fin de Carrera (PFC). Dicha empresa, dispone de una intranet que les permite comunicarse mediante eventos o compartir archivos entre las personas que la componen. Pero además, el departamento en el que me encontraba, disponían de un blog en el que iban escribiendo sobre temas relacionados con nuestras actividades. Este es el blog y si queréis ver de qué trata mi proyecto podéis echarle un vistazo aquí.
Esto me beneficia particularmente a mí, ya que siendo un blog visitado por otras empresas e interesados, pueden ver mi trabajo, y quién sabe, un día servirme de cara a encontrar un trabajo. Es una forma de promocionarme en el mundo laboral que de otra forma habría pasado desapercibido, dado que los PFC normalmente se quedan perdidos entre otros muchos en la biblioteca de la universidad. De esta forma, tengo una forma de demostrarle a alguien que es lo qué he hecho y así tener una idea de lo que sé hacer.
Todo ello mediante una simple entrada de un blog.
Hace ya un par de años que los de mi promoción celebramos nuestra diplomatura, y entre los discursos de los distintos profesores, me quedé con una frase que dijo nuestro coordinador: "Un ingeniero nunca en la vida deja de estudiar". Y cada día que pasa voy dándome cuenta que tenía razón.
Sobre todo en mi carrera, Informática, todo el mundo sabe lo rápido que evolucionan las nuevas tecnologías, por ejemplo respecto a las nuevas versiones de las diferentes herramientas de programación, cambian constantemente.
En el caso de mi proyecto, tuve que resolver ciertas dudas escribiendo a gente en sus blogs, expertos en diferentes herramientas de programación o plataformas Web, que de otra forma no habría sabido resolver y además en períodos de tiempo muy cortos que no me dejaban parado.
Todo esto de la Web 2.0 me lleva a pensar en el proceso de digitalización que estamos viendo. Los libros en papel tienden a desaparecer (ya en las universidades la gran mayoría de las asignaturas funcionan con presentaciones de PowerPoint o PDF), al principio costará un poco que la gente se acostumbre a ello, sobre todo en los libros de lectura, pero tarde o temprano ocurrirá sin que nos demos cuenta de ello.
miércoles, 12 de mayo de 2010
Asustado...
Asustado...así es como me quedo después de leer el artículo de Cory Doctorow, tras leer este fragmento:
"La Directiva de Regulación de Derechos de Autor de la Unión Europea (IPRED) contiene una provisión para tomar medidas cautelares, lo que en el derecho anglosajón se conoce como "órdenes Anton Piller". Funcionan así: Alicia tiene una compañía. Bernardo tiene una compañía que le hace competencia. Bernardo dice que uno de los clientes de Alicia ha infringido los derechos de autor de Bernardo, y que necesita examinar los ordenadores de Alicia para continuar investigando. Sin mostrar pruebas, sin hablar siquiera con un juez, Bernardo puede conseguir una orden que le permite confiscar todos los servidores de Alicia durante 31 días para ver si encuentra pruebas para su caso. Si no las encuentra, Alicia puede demandarlo - siempre que su empresa no haya quebrado tras pasar un mes sin acceso a sus propios ordenadores."
¿Qué hemos hecho para llegar a esta situación? Hace mucho que no veía una forma más sencilla de limitar nuestra libertad y de violar nuestra privacidad. Porque este ejemplo habla de empresas, ¿pero qué pasaría si lo hace nuestro vecino que es músico y que se lleva mal con nosotros, y que por hacer daño hace algo parecido?
Otro tema es el del canon digital. A mí me parece muy bien que los autores quieran obtener beneficios por sus obras, es lo normal si vives de ello, pero hacer que todo el mundo pague ese canon, encareciendo los productos (USBs, CDs, DVDs...), cuando no todo el mundo los utiliza para hacer copias de sus obras, me parece lamentable.
El típico ejemplo es el arquitecto que hoy en día lleva sus proyectos en USBs o CDs, ¿a caso está violando el derecho de un autor sobre su obra? Para nada, si acaso está violando su propio derecho...pero que yo sepa es su derecho y puede hacer con él lo que le plazca.
Otro ejemplo, cualquier pequeña empresa que quiera hacer una copia de seguridad de sus trabajos, tiene que pagar ese canon también.
Gracias a dios, esto tiene pinta de empezar a quebrarse, http://www.publico.es/ciencias/311787/justicia/europea/dictamina/canon/espanol/ilegal
"La Directiva de Regulación de Derechos de Autor de la Unión Europea (IPRED) contiene una provisión para tomar medidas cautelares, lo que en el derecho anglosajón se conoce como "órdenes Anton Piller". Funcionan así: Alicia tiene una compañía. Bernardo tiene una compañía que le hace competencia. Bernardo dice que uno de los clientes de Alicia ha infringido los derechos de autor de Bernardo, y que necesita examinar los ordenadores de Alicia para continuar investigando. Sin mostrar pruebas, sin hablar siquiera con un juez, Bernardo puede conseguir una orden que le permite confiscar todos los servidores de Alicia durante 31 días para ver si encuentra pruebas para su caso. Si no las encuentra, Alicia puede demandarlo - siempre que su empresa no haya quebrado tras pasar un mes sin acceso a sus propios ordenadores."
¿Qué hemos hecho para llegar a esta situación? Hace mucho que no veía una forma más sencilla de limitar nuestra libertad y de violar nuestra privacidad. Porque este ejemplo habla de empresas, ¿pero qué pasaría si lo hace nuestro vecino que es músico y que se lleva mal con nosotros, y que por hacer daño hace algo parecido?
Otro tema es el del canon digital. A mí me parece muy bien que los autores quieran obtener beneficios por sus obras, es lo normal si vives de ello, pero hacer que todo el mundo pague ese canon, encareciendo los productos (USBs, CDs, DVDs...), cuando no todo el mundo los utiliza para hacer copias de sus obras, me parece lamentable.
El típico ejemplo es el arquitecto que hoy en día lleva sus proyectos en USBs o CDs, ¿a caso está violando el derecho de un autor sobre su obra? Para nada, si acaso está violando su propio derecho...pero que yo sepa es su derecho y puede hacer con él lo que le plazca.
Otro ejemplo, cualquier pequeña empresa que quiera hacer una copia de seguridad de sus trabajos, tiene que pagar ese canon también.
Gracias a dios, esto tiene pinta de empezar a quebrarse, http://www.publico.es/ciencias/311787/justicia/europea/dictamina/canon/espanol/ilegal
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